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13 ideas para aumentar la autoestima de los niños


Todos sabemos lo importante que es que nuestros hijos tengan una buena autoestima, un buen concepto de sí mismos que les permita afrontar la vida y sus desafíos con confianza y seguridad.

Aquí os doy algunas ideas para reforzarla:

  1. Abrázale, hazle cosquillas, cómele a besos y dile cuánto le quieres CADA DÍA. La base de una buena autoestima está en sentirse queridos, es así como fortalecemos su CONFIANZA en sí mismos. Sin AMOR no habrá autoestima alta, es lo más ESENCIAL.
  2. Escúchale con atención cuando te cuente algo (y no mientras miras el móvil). Agáchate para estar a su altura si es necesario, así será más sencillo establecer una comunicación visual y le estarás demostrando que lo que quiere contarte también es importante para ti.
  3. Dale responsabilidades. A medida que el niñ@ va creciendo podemos ir dándole más responsabilidades en casa. Desde tirar su ropa sucia al cubo correspondiente hasta llevar su plato y vaso al lavavajillas, recoger su cuarto, hacer su cama, poner la mesa, bajar a por el pan, etc… No hay mejor receta para aumentar su autoestima que dejar que cada vez haga más cosas por sí mism@ y sea más autónomo.
  4. Estimúlale para que tome decisiones por sí mism@ y dale valor a su opinión ¿Prefieres ir al parque o quedarte en casa haciendo manualidades? ¿Prefieres pintar o jugar con la plastilina?… ¿A qué extraescolar te gustaría apuntarte este año?… Vete poco a poco dándole más margen para que decida. Puede participar en la decoración de su habitación o en la elección de su ropa, dejad que vaya desarrollando su personalidad…
  5. Dale la oportunidad de resolver problemas. Que se le rompe un juguete, dile que te dé ideas para arreglarlo… Que se te cae un pendiente en el baño, déjale que te ayude a encontrarlo…Que se te estropea el lavavajillas déjale que te ayude a lavar los platos ese día… Dale libertad para que tome riesgos (sobre todo cuando van creciendo, que sepan que no necesitan nuestra constante aprobación, que ellos son capaces de tomar sus decisiones). Haz Asambleas en casa de cuando en cuando para solucionar determinados problemas del día a día y escucha su opinión de cómo solucionarlos. Es importante que se sienta implicado en la solución.
  6. Proponle RETOS O PROYECTOS conectados con sus hobbies e intereses que se puedan dividir en pequeñas tareas y que les haga ser constantes en algo y luego sientan la satisfacción de haberlo conseguido. Si le gustan las construcciones ¿qué tal intentar hacer una pirámide? primero puede ser tumbada, luego de pie y luego tridimensional. Si le gustan las manualidades podéis escoger algún proyecto difícil e ir trabajando a ratitos hasta conseguir hacerlo. Mi hija está ahora aprendiendo a tejer con agujas, y está entusiasmada con la idea de hacer una bufanda para su hermana!
  7. Nunca te burles de él o ella si se atreve a mostrarte algo nuevo que ha hecho, puede ser un baile, un dibujo, una construcción, etc.… Puede que para ti sea una tontería pero si él te lo quiere enseñar es porque piensa que ha hecho algo importante, así que no te rías o conseguirás que la próxima vez se lo quede para él solit@.Tómale en serio.
  8. No le compares con otros niños o hermanos. Cada persona es única. Eso sólo conseguirá hacerle daño y no contribuirá a motivarle, sino más bien al contrario.
  9. No le etiquetes. Destierra el “eres un vago” “eres un torpe” y cosas por el estilo… Su actitud siempre puede hacer que cambie, así que házselo saber. Y no sólo no le digas a él esa serie de cosas sino que intenta no decir ese tipo de comentarios acerca de él ante familiares o amigos, aunque no lo creas, lo escuchan todo!
  10. Anímale a probar cosas nuevas. Cuantas más cosas nuevas pruebe, más seguro se irá sintiendo en distintos ámbitos (deportes, manualidades, libros, etc.)
  11. Que sepa que el error forma parte del aprendizaje. Y para demostrárselo nada como nuestro ejemplo: cuando nos equivoquemos nosotros, tratarnos bien y sacar un análisis positivo, ¿este error, qué me enseña?. También es importante pedirles perdón si nos hemos equivocado con ellos. Y si es necesario corregirles, hacerlo siempre de una forma constructiva y a ser posible en solitario, evitando hacerlo delante de los demás.
  12. Enséñales a reconocer sus éxitos y a darles valor. Valorar el esfuerzo y no el resultado (esto es muy importante). Proyectar una imagen positiva de nosotros se hace a través de las experiencias positivas. Así que dale valor sobre todo al proceso (esfuerzo, etc.). Valora sus actitudes y comportamientos positivos.
  13. Fomentar sus relaciones sociales y amistades, también ayudará a que se sienta querido y a que su autoestima vaya creciendo.

Y vosotros ¿tenéis más ideas para conseguir que nuestros hijos crezcan con una buena autoestima? Soy toda oídos 🙂

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Cómo generar autoconfianza en nuestros hijos


Quizás no somos conscientes de lo importante que es lo que les decimos a nuestros hijos acerca de su persona, de cómo son, de sus cualidades y  defectos. Y no sólo lo que les decimos directamente a ellos sino también lo que decimos de ellos a otras personas mientras están delante.

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Puede ser habitual por ejemplo que después de un día o una tarde con ellos cuando llega papá o mamá a casa descarguemos nuestro cansancio comentándole delante del niño lo bruto que es, lo travieso que es, lo egoísta que ha sido o lo mal que se ha portado, etc.

Sin embargo, no debemos olvidar que la imagen que nosotros proyectamos de ellos contribuye en gran medida a forjar la imagen que ellos mismos tienen de sí mismos y tiene gran influencia en su autoestima y su autoconfianza. Si esta influencia la usamos en sentido positivo podremos hacer que se superen día a día, si por el contrario sin darnos cuenta la usamos de manera negativa podemos causarles un gran perjuicio.

Y es que si nos pasamos el día diciéndole a nuestro hijo que es un patoso probablemente acabará siéndolo porque la imagen que él tendrá de sí mismo también será esa. Cuando tenga que hacer algún ejercicio que requiera cierta habilidad empezará a pensar que no puede, porque es un patoso, y desistirá a la primera de cambio. Si por el contrario hacemos incidencia en sus cosas positivas y destacamos sus progresos en aquello en lo que no es tan bueno les animaremos a seguir esforzándose y por tanto a que mejoren y se vayan superando.

Esto me trae a la cabeza una historia que leí hace tiempo y que pueden ayudar a nuestros hijos a relativizar lo que los demás dicen de ellos o de sus capacidades. Era algo así:

            Érase una vez unas ranitas que decidieron hacer una carrera para subir una colina. Todo el pueblo opinaba que era imposible que lo lograran. Empezó la carrera y todo el pueblo empezó a abuchearlas, a reirse de ellas, y a decirles que no lo lograrían, que eran muy pequeñas y torpes,  y que era imposible que lograran subir hasta allí arriba, que lo dejaran. A medida que iba avanzando la carrera las ranitas iban desistiendo hasta que finalmente sólo quedó una ranita que continuó y logró subir la colina. Todo el pueblo se quedó estupefacto de que hubiera sido capaz. Cuando le preguntaron cómo lo había logrado, la ranita contestó: qué, qué, qué?. Se dieron cuenta de que esa ranita era sorda, no oía nada. No se había enterado de lo que la gente le había dicho y es más, pensó que todo el pueblo estaba animándola….

Probablemente si esa ranita hubiera oído también hubiera desistido. He ahí el poder que tiene sobre nosotros lo que los demás nos dicen.

Ayudemos a nuestros hijos a que siempre confíen en sus posibilidades.

Espero que os haya gustado. ¡Animaros a comentar lo que queráis!

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