Aprender de los niños

Experimento Comparte

Para acabar la semanita quería compartir con vosotros un vídeo que me ha gustado especialmente por lo positivo que es, por lo que dice del ser humano, de su naturaleza y de su espíritu generoso y solidario…

La ONG Acción contra el hambre hizo un experimento con veinte niños agrupados por parejas. A la espera de una supuesta sesión fotográfica, los niños se quedaban solos en una sala frente a platos que escondían su merienda.

Al levantar los cubreplatos se encontraron con una sorpresa inesperada: el plato de uno de los niños tenía un sándwich de nocilla mientras que el del otro estaba vacío…  ¿Cómo reaccionaron los niños? ¿Qué creéis que pasó?

Pues señores, pasen y vean… todo un ejemplo del que deberíamos aprender los adultos.

https://www.youtube.com/watch?v=zoREXT8qT7g

Compartiendo podemos combatir el hambreAcción contra el Hambre lanza Experimento Comparte para estudiar el comportamiento del ser humano cuando se enfrenta a la realidad de un mundo mal repartido…

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Para reflexionar… #leccionesdevida 

¡Espero vuestros comentarios! 

 

Educar para las relaciones sociales


Desarrollar habilidades sociales en mis hijos es un tema que considero de vital importancia porque son capacidades que si ayudamos a que las desarrollen desde pequeñitos les servirán para todo en la vida.

Y estas capacidades están muy conectadas con la educación emocional.

Un niño con autoestima, seguro de sí mismo, capaz de controlar sus emociones, con capacidad para escuchar activamente a los demás y para ponerse en lugar del otro, etc… será un niño que seguramente no tendrá ningún problema para relacionarse con otras personas… De ahí la importancia de trabajar primero todas esas cuestiones.

Obviamente, cada niño tiene un carácter diferente, hay niños a los que no les cuesta nada relacionarse, expresar sus deseos, entablar una primera conversación con otros niños, etc. y hay otros para los que todo eso supone un mundo…

Sobre todo en este último caso es necesario que los padres les ayudemos a ir poco a poco superando esa timidez, esa inseguridad… ¿Y cómo podemos hacerlo?

Os doy algunas ideas de pequeñas cosas que podemos hacer en el día a día para desarrollar sus habilidades sociales:

  1. Llevarles habitualmente a sitios donde puedan jugar con otros niños y procurar pasar tiempo con amigos o familia que tengan niños para que tengan una vida lo más social posible… Procurad en general darle al niño un ambiente rico en relaciones, que se acostumbre a relacionarse con distintas personas…
  2. Cuando vayamos a una tienda, a una cafetería, etc.  pedirles que sean ellos los que le digan a la dependienta o al camarero lo que necesitamos… enseñarles a pedir las cosas de manera adecuada… “¿me podría dar un agua y una coca cola por favor?”
  3. Destacar y elogiar cuando alguien es muy amable, comentarlo, y también cuando alguien es muy mal educado o desagradable comentarlo explicándoles por qué no deben comportarse de esa manera…
  4. Cuando nos encontremos con algún conocido en la calle invitarles a que les saluden, hola y adiós,  que den las gracias si les dan algo, a que pregunten por otras personas…
  5. Enseñarles a cuidar el lenguaje verbal y también el no verbal… mirar a los ojos y actitud positiva!
  6. Acostumbrarlos a que cojan ellos el teléfono, y explicarles cómo se hace, qué deben decir, etc… será una buena manera de que aprendan a desenvolverse con otras personas.
  7. Otra buena idea es invitar a amiguitos suyos a casa a pasar la tarde o el fin de semana…o dejar que vayan ellos a sus casas… ayudará a reforzar su amistad y su vínculo emocional con ese amigo, a compartir más cosas con él/ella, etc.
  8. Fomentar la capacidad de escuchar activamente. Para ello nada mejor que escucharles  a ellos (con interés y no mientras miramos el móvil o hacemos la comida) y enseñarles que pueden aprender muchas cosas si escuchan a los demás.
  9. Ayudarles a entender y a superar situaciones negativas con las que puedan encontrarse… rechazo o enfados de otros niños, etc… A veces este tipo de situaciones puede provocar inseguridades que les hagan ser más retraídos…
  10. Enseñarles lo bueno y positivo que es preguntar siempre las dudas que tengamos… da igual que los demás se rían… si no preguntamos nunca lo entenderemos… atreverse a preguntar siempre y en cualquier sitio, fundamental!!
  11. El teatro es una buena herramienta también para que los niños se expresen y pierdan el miedo a hablar en público, etc… procurad apuntarles a actividades de este tipo.
  12. Cualquier deporte de equipo también ayudará mucho a mejorar sus habilidades sociales.
  13. Proponer juegos por parejas o por equipos que requieran negociar con el otro para establecer una estrategia.
  14. Un buen ejercicio es también la narración en grupo… construir una historia de manera conjunta entre todos… empieza por ejemplo papá con una frase y el niño debe ir añadiendo otra frase… si hay más niños mejor… hasta que construyamos una historia entre todos… este ejercicio mejora la capacidad de improvisación, mejora la oratoria y la escucha activa del niño.
  15. Leerles cuentos, o mejor, dejar que nos lo cuenten ellos, para  reforzar su expresión oral y favorecer estas habilidades.

 Y como siempre:

  • Nunca forzar, hacerlo poco a poco, de manera progresiva y sin obligar nunca, pues generará el efecto contrario.
  • Que tengan el mejor ejemplo, ellos aprenden a través de nosotros, de ver cómo nos desenvolvemos… cuidar nuestras actitudes y comportamientos cuando vamos a una tienda, cuando nos encontramos con alguien, con nuestros amigos y nuestras relaciones sociales en general…
  • Por último, muy importante, no nos olvidemos de reforzar siempre las conductas y actitudes positivas!

¿Qué otras ideas se os ocurren para desarrollar las habilidades sociales en nuestros hijos?

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La soledad en la maternidad de hoy en día


Una conversación que tuve el otro día con una amiga me ha hecho reflexionar mucho acerca de la soledad que conlleva hoy en día la maternidad.

La generación, no diré de nuestros padres, pero sí de nuestros abuelos, contaban con una red amplia de gente a su alrededor en la que apoyarse ante cualquier dificultad que pudiera surgir.

Siempre oí hablar a mi abuela de sus vecinos de puerta como si fueran parte de su familia, y es que sus hijos habían crecido juntos, compartían alegrías y penas y efectivamente eran como de la familia. Incluso el tendero de al lado, la vecina modista que les cosía o el lechero que les dejaba la leche cada mañana, eran parte importante de sus vidas. Tenían una “tribu” a su alrededor que les daba mucha seguridad.

Os tengo que confesar que en la puerta de al lado de mi casa vive una familia con un niño que tiene un año más que mi hija y apenas hemos intercambiado en alguna ocasión un saludo. Ni siquiera sé cómo se llaman…

Mi teoría es que antes quizás se necesitaban más, hoy necesito yo azúcar y mañana tú aceite, y apoyándose los unos en los otros iban saliendo todos adelante. A medida que la sociedad y el estado de bienestar ha ido progresando hemos ganado sin duda en comodidades pero a mi modo de ver hemos perdido muchas otras cosas…

Si a esto le unimos que muchas veces la vida o el trabajo nos lleva a vivir en ciudades lejanas a las de nuestras familias de origen, esto hace que sean pocas las personas o los apoyos que muchas madres o padres podemos tener en un momento determinado.

Creo que con esta situación se pueden sentir identificadas muchas mujeres de hoy en día…Y es que, cuántas madres no han pensado en algún momento… me estoy sintiendo mal, pero es que NO ME PUEDO PONER MALA…quién se ocupará entonces de los niños?

Además está el lado emocional de la mujer, no menos importante, el poder compartir nuestra experiencia con otras personas y el sentir en el día a día el apoyo, la comprensión, el cariño y el consejo ante todo lo nuevo que nos trae la maternidad y lo que conlleva la educación de nuestros hijos…

En este sentido y ahora que estoy empezando a meter la cabeza en el mundo 2.0 estoy descubriendo que cada día son más las mamás blogueras que necesitan contar su día a día, expresar sus emociones y sus ideas y compartir sus experiencias con sus hijos… y lo hacen a través de la red, en donde, curiosamente, encuentran a otras mamás como ellas con las mismas necesidades.

Acabaré con la siguiente reflexión ¿qué podemos hacer para cambiar esto?

Y es que no hay que olvidar que ante cualquier situación todos tenemos nuestra cuota de responsabilidad, ¿por qué no empezar a hacer algo para cambiar lo que no nos gusta?

Creo que un día de estos invitaré a mis vecinos de puerta a merendar. Quién sabe si puede ser el comienzo de una bonita amistad… :=))

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La ilusión y la emoción de los niños


Una de las características fundamentales de los niños es la capacidad inmensa que tienen de sorprenderse, de emocionarse y de ilusionarse por las cosas… esa mirada inocente que hace que cualquier pequeña experiencia pueda convertirse en la aventura más alucinante… y que hace que las cosas más sencillas sean las más importantes del mundo…

Me encanta ver a mis hijos dando botes en el pasillo de casa cuando saco sus galletas favoritas, cuando les digo “hoy os dejo llenar la bañera de espuma” o cuando les adelanto que esa noche les leeré un cuento especial que les va a encantar… en ese caso mi pequeña comienza a preguntarme cada dos minutos cuánto falta para que se lo cuente….

También se emocionan mucho ayudándome a hacer su plato favorito, la pizza, antes de meterla en el horno ya se están relamiendo y una vez metida comienzan a decir “hola pizza… te voy a comeeeerr…” o cuando les dejo hacer algo nuevo como exprimir ellos las naranjas para la papilla o mezclar los ingredientes para hacer tortitas…

Otra cosa que le encanta a mi hija es preparar un regalito sorpresa para alguien… cómo disfruta todo el proceso…prepararlo, envolverlo y luego dárselo a la persona elegida… Ni qué decir tiene la emoción que sienten cuando papá llega de viaje después de días sin verse… no escatiman en gestos para demostrar su alegría y su emoción: saltando, haciendo muecas y cantando!!

Son ellos los que con esa ilusión convierten todos esos momentos cotidianos en momentos especiales e inolvidables … y los que de alguna manera nos hacen volver a la infancia, a revivir todas esas ilusiones y a poner el acento en las cosas que realmente son importantes en la vida…

Muchas veces pienso… qué fácil es hacerles felices ahora…ayyyy…no quiero que crezcan… jeje… y es que llegará pronto el día en que sus galletas favoritas, la espuma en el baño o el cuento de mamá ya no conseguirán producir en ellos esa emoción tan grande ni hacerles tan felices…

Así que aprovechemos ahora a alimentar en ellos esas ilusiones… ¿Cómo? contémosles cuentos, llevémosles al teatro, juguemos con ellos y desarrollemos actividades que motiven su creatividad y su imaginación… no es necesario esperar a que haya alguna celebración especial como un cumpleaños, pascua, Navidad, Carnaval, etc., cualquier excusa es buena para crear momentos especiales que contribuyan a que tengan una infancia plena y llena de ilusión…  Y dejémonos contagiar también por ella!!

¿Os animáis a contar qué es lo que les llena de emoción e ilusión a vuestros hijos?

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Ideas para fomentar en los niños su amor por la naturaleza


Os doy algunas ideas que intento aplicar con mis hijos para que aprendan a querer, a valorar y a cuidar la naturaleza y a disfrutar de ella:

  1. Salir de la ciudad. Acostumbrarlos a hacer al menos una o dos excursiones al mes (si son más mucho mejor) para jugar al aire libre rodeados de naturaleza, da igual el tiempo que haga. Podéis ir al campo, a la montaña, a la playa, o a cualquier sitio donde puedan respirar aire puro y estar en contacto con ella. Así vivirán en primera persona las distintas estaciones del año:
    • En invierno disfrutarán de la nieve. No hace falta irse a esquiar si no queréis, podéis encontrar alguna ladera para que jueguen simplemente. Por un precio razonable podéis compraros un trineo y disfrutar de días de nieve estupendos!
    • En otoño verán caer las hojas de los árboles y podéis explicarles por qué se produce, etc. También podéis llevaros una cesta e ir a coger setas, moras ó castañas. A vuestros hijos les encantará esta actividad, les hará sentirse útiles, y pasaréis un día muy agradable.
    • En primavera conocerán la naturaleza en estado puro con todo tipo de flores y árboles en su máximo esplendor. Podéis aprovechar para enseñarles distintos tipos de flores (margaritas, tulipanes, girasoles, etc…) y de animalitos (saltamontes, mariquitas, hormigas, lagartijas, mariposas, ardillas si las hay, etc.)
    • En verano podéis acercaros a algún río para que se puedan refrescar un poquito y disfrutar de un día de pic-nic o si tenéis la playa cerca acercaros a ella para que disfruten del mar y la arena.
  2. Visitar los parques con mucha frecuencia, en vuestro día a día. Dejad que corran, que experimenten y se relacionen con todos los elementos que haya. Podéis observar a los pajaritos y a los patos con ellos y llevarles un poco de alimento para que los niños se los den.
  3. Visitar una granja de animales cualquier día del año también puede ser una experiencia fantástica. Seguro que cerca de vuestra ciudad existe la posibilidad de visitar una granja y pasar un día mostrándoles cómo ordeñan una vaca, cómo ponen huevos las gallinas, cómo esquilan una oveja o cómo corren los caballitos.
  4. También podéis iniciarles en el senderismo. En todas las provincias hay numerosas sendas para hacer a pie. En vuestra oficina de turismo podéis informaros acerca de distintos recorridos, de su grado de dificultad y el tiempo estimado para que no haya sorpresas. Llevaros siempre agua y algo para comer y parar siempre que sea necesario para disfrutar de la naturaleza, no es una carrera, se trata de disfrutarlo!
  5. Hacer con los niños una ruta a caballo también es una buena manera de que vayan perdiendo el temor a los animales y de que estén en contacto con ellos.
  6. Aprovechar las vacaciones para disfrutar juntos de todos los elementos de la naturaleza, o bien de la playa con la arena, el mar, las rocas, etc… allí podéis buscar cangrejos, conchas, caracolas, etc…o bien de un entorno más campestre, de camping o en una casa rural por ejemplo para estar más en contacto con la montaña, los animales de granja, los pastos, etc.
  7. Llevarles al museo de ciencias naturales o a la casa de las ciencias de vuestra ciudad también puede ser una experiencia interesante que les acerque a la naturaleza y les ayude a conocerla un poquito mejor. Al llegar a casa podéis compartir impresiones e incluso hacer dibujos sobre lo que más les gustó.
  8. También podéis visitar algún jardin botánico, algún acuario o zoo
  9. Salir a hacer deporte por alguna senda… podéis coger la bicicleta, los patines o simplemente salir a correr con ellos… será divertido y se lo pasarán en grande!
  10. Proporcionar ocasiones para que el niño se acerque al mundo animal (pájaros, perros, gatos, hormigas, caracoles, etc.) que conozca y comprenda su forma de vida y sus necesidades, aprendiendo a cuidarlos, a quererlos y a respetarlos.
  11. Observar las estrellas al anochecer. Algunos niños tienen especial interés por conocer el cosmos, así que se les puede llevar al planetario o invitarles a observar el cielo a través de un telescopio.
  12. Si tenéis la posibilidad, también es una buena idea plantar con ellos alguna hortaliza en el huerto. Lo interesante es poder seguir todo su proceso hasta que finalmente se pueda tomar y cocinarlo o tomarlo después en casa con ellos…
  13. En casa también podemos hacer muchas cosas para fomentar su amor por la naturaleza:
  14. Enseñarles a cuidar las plantas (que las rieguen con nosotros, será además una tarea que les encantará, que les hablen con cariño y las mimen), también pueden plantar una semilla en un tarro de cristal o en una maceta con tierra para que vean cómo regándola y cuidándola va creciendo día a día.
  15. Si tenéis mascota es una oportunidad para que aprendan a respetar a los animales, a cuidarles y a quererles. 
  16. Leerles cuentos que fomenten su amor por la naturaleza y que implícitamente les vayan enseñando lo importante que es cuidar el medio ambiente y las cosas que podemos hacer para protegerlo.
  17. Involucrarles en el proceso de reciclaje y explicarles por qué se hace…

Os recomiendo además el libro “Educar en verde”, de Heike Freire, en el que encontraréis más  ideas para acercar la naturaleza a los niños.

Espero que os haya gustado. ¿Qué otras cosas se os ocurren?

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Cómo desarrollar en los niños competencias para la vida


Como madre me interesa mucho indagar en formas de educar que ayuden a desarrollar competencias y habilidades en los niños de forma integral y cada vez descubro más iniciativas que despiertan en mí el entusiasmo de creer que hay muchas cosas que se pueden hacer de otra manera, que hay mucho por descubrir, que hay otras formas de educar y de transmitir valores…

Una de estas iniciativas es LÓVA, LA ÓPERA, UN VEHÍCULO DE APRENDIZAJE… esta iniciativa impulsada por el Teatro Real ha permitido y está permitiendo que muchas escuelas empiecen a trabajar por proyectos… Así, se trata de que sean los propios niños los que creen una ópera… A cada niño se le asigna un papel: intérprete, guionista, maquillador, técnico de luces, etc… y ese niño, guiado por un experto, debe desempeñar su papel de forma autónoma y con la responsabilidad de saber que de su trabajo depende en gran medida que el proyecto conjunto salga adelante…

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El objetivo último no es tanto crear la ópera en sí, que también, sino todo lo que los niños aprenden y descubren durante el proceso: a trabajar en equipo, a negociar con sus compañeros, a desarrollar habilidades en un determinado “oficio” hasta el punto de que llegan a saber más que sus profesores en ese área, a desenvolverse y hacer las gestiones oportunas para lograr hacer su trabajo, a desarrollar sus capacidades creativas, etc…

En definitiva, “desarrollan capacidades y habilidades que les servirán para la vida”… Además, esta iniciativa mejora su desarrollo lingüístico, su “autoconocimiento” y aumenta su autoconfianza y su autoestima al comprobar que realmente son capaces de llevar ese trabajo a cabo…y sobre todo, no se trata de algo que les han contado, sino de una experiencia que han vivido y que por tanto ¡no olvidarán!

Os dejo con una entrevista a una profesora de primaria que participó en el proyecto y que explica muy bien la experiencia y todo el aprendizaje que supuso para  los alumnos y para los propios profesores. Lo cierto es que da mucho que pensar…

Y acabo con una reflexión: es cierto que es difícil cambiar la escuela y hacer que haya más iniciativas como ésta… y es que como bien dice esta profesora hoy por hoy los programas lectivos son muy extensos y dejan poco tiempo para dedicarlo a este tipo de proyectos… ¡ojalá que con el tiempo cambien las cosas! porque desde mi punto de vista no hay mejor manera de transmitirles valores y de desarrollar sus capacidades y habilidades que a través de la experiencia… pero mientras tanto no olvidemos que la educación comienza en casa…Mi propuesta y mi reflexión se dirige a los padres… si en la escuela no se hace tanto como nos gustaría, ¿por qué no intentar trabajar de esta manera desde casa?

Tendremos algunas limitaciones pero seguro que también otras ventajas…

Ahí os lo dejo…  ¿Qué opináis?

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Gracias a todos por ayudarme a seguir soñando


Hace tres meses que comencé esta nueva aventura de ser mamá bloguera y lo cierto es que me está permitiendo conocer un montón de gente interesante con quien compartir un montón de intereses e ideas… en un país en el que oyes las noticias y te deprimes, en el que sólo se habla de la crisis, de la corrupción y de lo mal que está todo, en el que la frase estrella es “con la que está cayendo” es un placer conectarme cada día a un espacio en el que encuentro cantidad de gente con sueños, proyectos, inquietudes, ideas, con ganas de hacer cosas y de cambiar aquello que no les gusta… con ilusión, con fuerza y con espíritu positivo y constructivo…  así que sí, sólo por eso y más allá de los premios, ha sido ya un acierto crear este blog … gracias a todos por ayudarme a seguir soñando!!!

 Y muchas gracias a Luz Rodríguez del blog Apaga la tele que vamos a… por concederme el Liebster.

 

 

El premio Liebster Blog de bloggers se concede con el objetivo de dar a conocer blogs pequeños. El premio tiene algunas condiciones:

–          Nombrar y agradecer el premio a la persona que te lo concedió

–          Responder a las once preguntas que te formulen

–          Conceder el premio a otros once blogs que te gusten y que estén empezando

–          Formular once preguntas para que respondan los blogueros a los que premias

–          Visitar los blogs que han sido premiados junto con el tuyo

–          Informar a los blogueros de sus premios

Pues ahí van las preguntas con mis respuestas:

¿Por qué decidiste crear un blog y cuándo empezaste?

Hace tres meses publiqué mi primer post y lo cierto es que ha sido una de las mejores decisiones que he tomado últimamente. Para mí es una vía de escape, una manera de contar las cosas que voy descubriendo acerca de los temas que me interesan y un medio para compartir información con otros padres preocupados como yo por darles una educación de calidad a nuestros hijos…

¿Qué te aporta tener un blog?

Lo principal es que me mantiene motivada y ocupada en las cosas que realmente me importan…

¿Cuál ha sido el post de tu blog que más éxito ha tenido? ¿A qué lo atribuyes?

El post en el que hablo de la importancia de fomentar el espíritu emprendedor en los niños… creo que es un tema que genera mucha inquietud, a muchos padres les preocupa inculcar estos valores en sus hijos….

¿Utilizas las redes sociales?

Mucho. Estoy en Facebook y también en twitter y pinterest.

¿Para ti qué significa la educación?

No hay responsabilidad más grande que la de formar a una personita que está empezando a vivir. Esta responsabilidad me ayuda a crecer cada día y a querer aprender constantemente…para darles una educación positiva y en valores, para potenciar y desarrollar sus capacidades y talentos, para darles herramientas y recursos para ser felices… Además creo que como mejor se aprenden las cosas es mediante la experiencia, poniéndolas en práctica, de ahí mi lema “aprender haciendo”.  Los niños  necesitan experimentar y vivir las cosas por ellos mismos, necesitan jugar, y se puede ir educando y formando a una persona mientras se divierte y se lo pasa bien… los cuentos por ejemplo pueden ser una herramienta fantástica para transmitir valores y hay cantidad de actividades que los padres podemos utilizar para fomentar el trabajo en equipo, el esfuerzo, el espíritu de superación, la resistencia al fracaso, el compromiso con el entorno, el amor por el arte y a la naturaleza, sus habilidades sociales… también me parece muy importante educarles emocionalmente, enseñarles a gestionar sus emociones, y a autorregularlas… creo que ahí reside gran parte del secreto de su felicidad en el futuro.

¿Has vivido algún hecho importante a través del blog?

He descubierto a gente muy interesante y que tiene blogs muy buenos… la experiencia de sentirte conectada con otras personas que tienen unos intereses parecidos a los tuyos y con quien poder compartir ideas y experiencias es para mí ya muy importante…

¿De dónde te nace la inspiración para escribir?

La verdad es que me resulta bastante sencillo porque en el blog voy contando cosas que yo misma voy descubriendo y que pienso que pueden también ser interesantes y útiles para otros padres…. El hilo conductor es la educación de mis hijos…

¿Qué has aprendido a nivel personal o profesional en el último año?

Que merece la pena perseguir los sueños, al menos intentarlo… intentar despojarnos de nuestros miedos y luchar por aquello que realmente pensamos que merece la pena… y que la vida no tiene mucho sentido sin hacerlo…

¿Cuál es tu frase célebre favorita?

Estoy muy de acuerdo con la frase de Albert Einstein “Si juzgas a un pez por su habilidad para trepar árboles vivirá toda su vida pensando que es un inútil”. Resume muchas de las cosas que he descubierto últimamente, la necesidad de potenciar lo mejor de cada uno, de no juzgar a todos por el mismo patrón, de darles a nuestros hijos las herramientas para sacar lo mejor de ellos mismos…

¿Qué consejo darías a personas sobre el tema de los blog?

Que si tiene cierta inquietud por escribir y por compartir ideas no deje de hacerlo, es una forma fantástica de comunicarte con otras personas con tus mismos intereses, de intercambiar experiencias e ideas….

Casi todos los que tenemos un blog, escribimos sobre lo que realmente nos gusta o nos motiva ¿Cómo le explicarías a alguien la importancia de la vocación por algo, de perseguir los sueños…?

Creo que todos deberíamos empezar por conocernos a nosotros mismos… mucha gente no sabe lo que le gusta, lo que le motiva, no siente que tenga una vocación por nada y simplemente se deja llevar por los condicionamientos sociales… y en este sentido creo que los padres podemos ayudar mucho a nuestros hijos, invitándoles a probar muchas cosas diferentes desde pequeños, descubriéndoles nuevos mundos, nuevas aficiones, nuevos hobbies… para que se conozcan, para que descubran aquello que les apasiona,  que les mueve por dentro y les impulsa a dedicar todas las horas que hagan falta a esa actividad…. le diría que hiciera un esfuerzo por conocerse primero, por saber qué le motiva, qué le gusta, cuál es sueño… y que a partir de ahí se sacudaiera sus miedos y luchase por alcanzar ese sueño, para que pueda vivir la vida que se merece… para que sea feliz!

Y los blogs que creo merecedores del premio Liebster son:

–          http://caputxetacreativa.wordpress.com/

–          http://elrincondemixka.wordpress.com/

–          http://talvezisabel.blogspot.com.es/

–          http://www.a3coaching.com

–          http://www.mipequenogulliver.com/blog/

–          http://www.tulabooks.com/?mod=blog

–          http://encincolineas.blogspot.com.es/

–          http://ludicamundi.es/blog/

–          http://talentoemocional.blogspot.com.es/

–          http://www.mamatambiensabe.com/

–          http://www.elhuevodechocolate.com/

Las once preguntas son las mismas que yo he contestado. Enhorabuena a todos por vuestros blogs!!

Despojarnos de nuestras ataduras para educar en libertad


En un taller de creatividad al que asistí hace ya algún tiempo, el ponente nos relató una historia para reflexionar acerca de nuestros prejuicios, de nuestras ataduras, de la mochila de creencias que todos llevamos a nuestras espaldas y de las limitaciones que eso puede comportarnos. Aquella historia me dio mucho que pensar y hoy la quiero compartir con vosotros.

Se trata de un experimento científico que se hizo con algunos monos. Lo cierto es que no sé qué tiene esta historia de verdad o de leyenda, pero en cualquier caso, explica muy bien los patrones de comportamiento por los que nos guiamos en muchas ocasiones.

El experimento consistió en meter a tres monos en una sala y en una de las esquinas se colocó una escalera que permitía alcanzar un plátano colgado del techo. Como es normal al poco tiempo de estar en la sala los monos quisieron alcanzar el plátano pero lo que ocurrió es que al subir la escalera se les roció a todos con agua helada a presión. Los monos intentaron una y otra vez coger el plátano, pero el resultado siempre era el mismo…. así que los monos, ya muy escarmentados, desistieron y optaron por no repetir nunca más la experiencia…

Lo que se hizo entonces fue sacar a uno de los monos y meter a otro mono nuevo… al ver el plátano, este mono lo primero que hizo fue intentar subir rápidamente la escalera para cogerlo pero sus compañeros fueron a pegarle propinándole golpes y patadas para impedir a toda costa que se acercara a la escalera… ni siquiera le dieron la oportunidad de intentarlo…

A continuación se sacó de nuevo a uno de los monos del principio y se metió a otro mono nuevo. Ocurrió exactamente lo mismo, que todos fueron a pegar al mono nuevo para que no intentara subir la escalera y coger el plátano… lo más sorprendente fue que el mono que no había sido empapado por el agua helada fue el que con más contundencia y convicción le golpeó…

Así se hizo varias veces, introduciendo a monos nuevos cada cierto tiempo y el resultado siempre era el mismo: monos que nunca habían sido rociados con agua helada seguían el patrón de comportamiento que habían aprendido a pesar de no haber experimentado por ellos mismos el motivo del peligro….

El caso es que el plátano acabó convirtiéndose en una especie de tabú inalcanzable… y a pesar de quitar el efecto del agua helada… ninguno volvió ya a intentar cogerlo…

Os dejo aquí un vídeo en el que se muestra muy bien este experimento:

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Todos tenemos obviamente una vida detrás, un pasado, unas experiencias, una mochila cargada de cosas buenas y malas, de anhelos, de frustraciones, de éxitos y de fracasos…. Cada una de esas experiencias se sitúa en un contexto determinado, en un ambiente determinado y obviamente son vividas por nosotros mismos que tenemos nuestro propio carácter…

Mi propuesta pasa por intentar desprendernos de todo ello para poder educar niños libres y felices, intentar no pasarles la factura de nuestros miedos, de nuestras frustraciones o fracasos, ni siquiera la de nuestros éxitos y anhelos… todos ellos están fundamentados seguramente en un contexto y en una realidad que quizás nada tiene que ver con la de nuestros hijos…

Por supuesto que podemos y debemos compartir con ellos nuestras experiencias vitales porque sólo así crearemos un verdadero vínculo emocional con ellos y a fin de cuentas constituyen lo que somos hoy día … pero intentemos distanciarnos un poco de ellas…

Dejemos que sean ellos mismos y sus propias experiencias las que vayan forjando su carácter y su destino, dejemos que sean ellos los que vayan descubriendo sus propios sueños,  los que encuentren sus propios miedos y sus propias limitaciones… dejemos que sean ellos los que vayan llenando su propia mochila de experiencias vitales buenas y malas… no les carguemos también con la nuestra!

No es una tarea fácil pero creo que merece la pena, cuanto menos, hacer el esfuerzo de intentarlo..

¿Qué opináis de todo esto?

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Desarrollar la inteligencia emocional en las aulas


La sociedad está cambiando y un modelo educativo concebido en la revolución industrial en el que se primaba la estandarización, la repetición, etc… poco tiene que ver con el mundo actual.

El mundo cada vez es más dinámico y está más dominado por las tecnologías de la información. El conocimiento está a disposición de nuestros hijos como nunca antes lo había estado… con sólo dar a una tecla pueden obtener toda la información que necesiten y el aprendizaje colaborativo está a la orden del día. Según los expertos 4 de cada 5 niños trabajarán en profesiones que aún no existen…

La educación tiene que cambiar irremediablemente para adaptarse a los nuevos tiempos… y desde mi punto de vista debe centrarse en formar a la persona de una manera mucho más integral, teniendo en cuenta sus sentimientos, sus emociones, sus capacidades, sus actitudes, sus talentos…  y así desarrollar competencias, habilidades y destrezas que le permitan ser feliz el día de mañana.

Os dejo este vídeo/documental (sólo dura 8 minutos y merece la pena) en el que una profesora de infantil explica distintas técnicas para trabajar la educación emocional con los niños. Es un documental fantástico que nos puede servir de inspiración a muchos padres… (podéis activar los subtítulos en la barra de herramientas del vídeo)…

Me alegra muchísimo comprobar que cada vez somos más los que nos preocupamos por ofrecer a nuestros hijos una educación más amplia, no basada solamente en aspectos cognitivos y académicos, una educación adaptada a las capacidades de cada niño en la que las emociones tienen un lugar importante.

Me he emocionado al verlo… será tal vez porque estoy justo en el momento de buscar un centro educativo para mi hija… espero que os guste!!

Educar con el ejemplo: la única forma de educar


Hace poco leí una frase de Albert Einstein con la que estoy muy de acuerdo “educar con el ejemplo no es una manera de educar, es la única”. Y es que ser consecuentes y coherentes con los principios que transmitimos a nuestros hijos a través de la palabra es fundamental para que dejen huella en ellos.

El ejemplo que les damos con nuestra conducta, con nuestro comportamiento, con nuestras actitudes, con nuestro tono vital, con nuestro pesimismo u optimismo, con nuestra manera de ver y de estar en la vida, etc. tiene mucha más influencia en ellos que los propios consejos que podamos verbalizar.

De nada sirve decirle a nuestro hijo que debe ser sincero si nos ve mentir con frecuencia, de nada sirve decirle que debe ser activo y esforzarse por cumplir sus objetivos si nos ve sentados en el sofá todo el día, de nada sirve decirle que debe pensar en los demás si jamás nos ve preocuparnos por el otro, de nada sirve decirle que hay que ser optimista si nos pasamos el día quejándonos por todo, de nada sirve decirle que sea respetuoso con el medio ambiente si nosotros mismos no lo somos…

Por eso siempre digo que los hijos contribuyen a sacar la mejor versión de nosotros mismos, porque uno tiende a querer crecer y ser mejor cada día para que ellos también lo sean.

Al hilo de todo esto y ahora que estamos  en tiempos tan convulsos, en los que la corrupción y la falta de honestidad, de ética y de moral en nuestra sociedad están a la orden del día,  me viene a la cabeza una historia bastante ilustrativa que leí hace unos días en un post de Ángel María Herrera, socio fundador de Bubok :

            Estaba un padre con su hijo haciendo cola para entrar al teatro. Cuando llegó su turno, el padre le preguntó a la señora que estaba en la taquilla a partir de qué edad los niños debían pagar. La señora contestó que a partir de los 8 años. El padre sin dudarlo un momento contestó: “Pues déme dos entradas que mi hijo cumplió ayer 8 años”. La señora le entregó las entradas, pero antes de que se fuera, le dijo: “Me ha extrañado mucho que me dijera que su hijo tiene 8 años, si me dice que tiene 7 no me habría dado cuenta”. El padre respondió :”Usted no se hubiera dado cuenta, pero mi hijo sí”.

Si queremos cambiar las cosas que no nos gustan, no hay mejor manera de hacerlo que a través de la educación. Nuestros hijos son el futuro, la generación del mañana. De nosotros depende el legado que les queremos dejar.

¿Qué opináis de todo esto? ¿Estáis de acuerdo?

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¿Cómo desarrollar su talento?


Cada niño es único, diferente y especial. Cada uno tiene unas cualidades innatas, unos gustos, unas inclinaciones y unos intereses propios.

En edades tempranas creo que lo fundamental es que prueben muchas cosas diferentes, que pierdan muchos miedos, y que puedan sentirse seguros realizando cosas muy distintas. Hacer que su “zona de confort” sea lo más amplia posible.

Fuera el miedo a montar en bici, a cocinar, a la nieve, al agua, a cantar, a plantar un árbol, a montar a caballo, a hacer manualidades, a patinar, a improvisar, a pintar, a viajar, a nadar, a tocar un instrumento, a la montaña, a bailar, a hacer amigos, a jugar, a expresar sus emociones, a hablar en público, al mar, a ayudar a los otros, a hablar otras lenguas, a hacer poesía, a escribir, a hacer fotos, a leer mucho… y a tantas cosas más…

La tarea de los padres, además de darles las herramientas necesarias para probar muchas cosas, consiste en primer lugar en motivarles  y luego en observarles, “descubrirles”, guiarles, acompañarles y ayudarles a encontrar aquellas cosas que les gustan, que disfrutan, que se les dan bien, aquellas cosas que entienden de manera natural, aquello en lo que se sienten como pez en el agua y para lo que tienen aptitudes innatas.

No se trata de crear genios. Desde mi punto de vista se trata sencillamente de  conocer quiénes son realmente, para que vivan la vida que les corresponde vivir y no la de otros.

Además, también creo que es fundamental ayudarles a desarrollar su creatividad, enseñarles a gestionar sus emociones y educarles para que sean niños emprendedores, positivos, responsables, perseverantes, comprometidos, con motivaciones, solidarios, con habilidades sociales, etc…

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¿Qué otros talentos creéis que debemos cultivar en nuestros hijos?

 

Enseñar a nuestros hijos a ser proactivos


Todas las personas tenemos la capacidad de decidir muchas cosas. Sin embargo, la concepción que tenemos de cómo se fraguan las cosas en la vida condicionan nuestra manera de ser.

Si pensamos que nada depende de nosotros sino que nuestra vida y nuestra suerte están sometidas a acontecimientos externos y ajenos a nosotros seremos personas mucho menos activas que si pensamos que lo que ocurra depende básicamente de nosotros y está en nuestras manos.

Yo pienso que ante cualquier situación todos podemos hacer alguna cosa o poner nuestro granito de arena para cambiarlo. Probablemente haya situaciones ajenas a nosotros en las que nos parezca que se nos escapa totalmente de las manos y seguramente sea así en un 99% pero si lo pensamos bien seguro que hay al menos un 1% restante que depende de nosotros o que nosotros podemos aportar.

Esto es lo que me gustaría que pensaran mis hijos en el futuro, que pueden cambiar las cosas, y que los sueños por muy lejanos que parezcan se pueden conseguir con esfuerzo y perseverancia.

Esta actitud como sabéis se asocia al espíritu emprendedor. En una de las charlas de emprendimiento a las que asistí últimamente se comentó una cosa que me pareció muy cierta: “si persigues con tesón tus sueños el cosmos y los astros se aliarán contigo para que los consigas…”. Y es que si luchamos decididamente por algo es cierto que las cosas empiezan a fluir. Nos puede parecer que hay un montón de casualidades que empiezan a surgir… pero en realidad no son casualidades sino causalidades provocadas por nosotros mismos.

Sólo hay que atreverse y actuar. Y es que el miedo al fracaso es mucho peor que el propio fracaso. De este último al menos aprendemos cosas que nos servirán en un futuro pero el miedo nos bloquea, nos paraliza y no nos deja avanzar.

Tenemos la capacidad de influir en nuestros hijos para que tengan una u otra visión de la vida. Os invito a que reflexionéis sobre el tema y a que les eduquéis para ser personas proactivas y luchadoras, y recordad que la mejor manera de transmitírselo no es con la palabra sino con el ejemplo diario.

Termino con una cita de Paramahansa Yogananda, gurú de la India y pionero de las enseñanzas de la meditación en Occidente:

“El ser humano siembra un pensamiento y recoge una acción.

Siembra una acción y recoge un hábito

Siembra un hábito y recoge un carácter

Siembra un carácter y recoge un destino”

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Cómo generar autoconfianza en nuestros hijos


Quizás no somos conscientes de lo importante que es lo que les decimos a nuestros hijos acerca de su persona, de cómo son, de sus cualidades y  defectos. Y no sólo lo que les decimos directamente a ellos sino también lo que decimos de ellos a otras personas mientras están delante.

Talentina: mis palabrás mágicas para hoy "Tú puedes"

Puede ser habitual por ejemplo que después de un día o una tarde con ellos cuando llega papá o mamá a casa descarguemos nuestro cansancio comentándole delante del niño lo bruto que es, lo travieso que es, lo egoísta que ha sido o lo mal que se ha portado, etc.

Sin embargo, no debemos olvidar que la imagen que nosotros proyectamos de ellos contribuye en gran medida a forjar la imagen que ellos mismos tienen de sí mismos y tiene gran influencia en su autoestima y su autoconfianza. Si esta influencia la usamos en sentido positivo podremos hacer que se superen día a día, si por el contrario sin darnos cuenta la usamos de manera negativa podemos causarles un gran perjuicio.

Y es que si nos pasamos el día diciéndole a nuestro hijo que es un patoso probablemente acabará siéndolo porque la imagen que él tendrá de sí mismo también será esa. Cuando tenga que hacer algún ejercicio que requiera cierta habilidad empezará a pensar que no puede, porque es un patoso, y desistirá a la primera de cambio. Si por el contrario hacemos incidencia en sus cosas positivas y destacamos sus progresos en aquello en lo que no es tan bueno les animaremos a seguir esforzándose y por tanto a que mejoren y se vayan superando.

Esto me trae a la cabeza una historia que leí hace tiempo y que pueden ayudar a nuestros hijos a relativizar lo que los demás dicen de ellos o de sus capacidades. Era algo así:

            Érase una vez unas ranitas que decidieron hacer una carrera para subir una colina. Todo el pueblo opinaba que era imposible que lo lograran. Empezó la carrera y todo el pueblo empezó a abuchearlas, a reirse de ellas, y a decirles que no lo lograrían, que eran muy pequeñas y torpes,  y que era imposible que lograran subir hasta allí arriba, que lo dejaran. A medida que iba avanzando la carrera las ranitas iban desistiendo hasta que finalmente sólo quedó una ranita que continuó y logró subir la colina. Todo el pueblo se quedó estupefacto de que hubiera sido capaz. Cuando le preguntaron cómo lo había logrado, la ranita contestó: qué, qué, qué?. Se dieron cuenta de que esa ranita era sorda, no oía nada. No se había enterado de lo que la gente le había dicho y es más, pensó que todo el pueblo estaba animándola….

Probablemente si esa ranita hubiera oído también hubiera desistido. He ahí el poder que tiene sobre nosotros lo que los demás nos dicen.

Ayudemos a nuestros hijos a que siempre confíen en sus posibilidades.

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¡A jugar al aire libre!


Me parece muy importante fomentar el amor de los niños por la naturaleza, enseñarles a cuidarla, a quererla y a respetarla. Y pienso que no hay otra manera de promoverlo que haciendo que pasen tiempo en entornos naturales.

Los niños necesitan jugar con la tierra, saltar en los charcos, correr detrás de las lagartijas, subirse a los árboles, y en definitiva jugar al aire libre rodeados de naturaleza.

Sin embargo, la realidad es que en muchos casos pasan demasiado tiempo en casa rodeados de paredes y pantallas. Y es que hoy en día los padres tendemos a protegerles en exceso de todo aquello que les ensucie, les dañe o les pueda hacer enfermar, sin darnos cuenta de que en muchas ocasiones nuestros miedos les privan de una parte básica y esencial de su desarrollo.

Richard Louv, periodista americano autor del best seller “El último niño en los bosques” tras hacer más de 3.000 entrevistas a padres de Estados Unidos, llega a hablar incluso del transtorno por déficit de naturaleza, un transtorno social que puede provocar una devaluación de los sentidos, dificultades de concentración e incluso enfermedades físicas y emocionales en los niños.

Este autor explica que todos los seres humanos tenemos una necesidad innata de contacto con el mundo natural y afirma que los padres, además de procurarles a nuestros hijos una buena nutrición y un sueño adecuado, deberíamos garantizarles una relación con la tierra.

Hasta hace 30 años, dice Louv, “Los niños jugaban entre los árboles o en el campo. Los niños de hoy ya no pueden tener los pies llenos de barro, correr hasta horizontes lejanos, colgarse de un árbol o recrear mundos con lo que hay disponible en la naturaleza. En sólo dos generaciones, la infancia ha perdido su legado más preciado: el juego que se inventó hace decenas de miles de años“.

En respuesta a los padres y madres demasiado preocupados por evitar toda situación de riesgo para sus hijos, Louv comenta una cosa que me parece muy destacable: “En los ambientes controlados no hay verdadera experimentación. Aunque precisamente el riesgo es lo que los padres desean evitar, es lo que más nos enseña y estimula la creatividad cuando se trata de encontrar soluciones”

El periodista sostiene que los niños expuestos a la naturaleza muestran mejoras intelectuales, espirituales y físicas en comparación a los que se quedan encerrados. Así, mejoran sus niveles de concentración, controlan el estrés y promueven soluciones creativas ante los problemas.

Este libro ha promovido un auténtico movimiento de vuelta a la naturaleza. Así los huertos escolares empiezan a ser muy habituales en ciudades como Nueva York, y las guarderías en el bosque en las que todas las actividades se desarrollan al aire libre empiezan a ser cada vez más comunes en países europeos como Alemania, Suiza y  Reino Unido. Confiemos en que lleguen también pronto a España.

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