Archive / 2014

Darles oportunidades a nuestros hijos


Hace unas semanas leí un post de un padre sorprendido porque, en contra de lo que él pensaba, había descubierto que a sus hijas les gustaban las películas de Charles Chaplin y se había quedado de piedra al comprobar las carcajadas que se echaban con la película “El Chico”.

Esto me llevó a pensar… ¿cuántas veces subestimamos a nuestros hijos? ¿Cuántas veces sin darnos cuenta tendemos a ponérselo todo fácil para asegurarnos de que no fallará? ¿Cuántas veces evitamos tomar riesgos o probar o hacer que prueben cosas nuevas por miedo a que no funcione?

Se me ocurren multitud de ejemplos en los que a mí misma me ha pasado. Recuerdo por ejemplo el rechazo de mi hija a las judías verdes cuando tenía 2 años, es una niña a la que le gusta comer y suele probar las cosas nuevas, pero en este caso el “rechazo” fue total y absoluto… y la verdad es que tardé casi un año en volver a ponérselas en el plato (porque estaba convencida de que al hacerlo ocurriría lo mismo)…  y cuál fue mi sorpresa al comprobar que ahora no sólo le gustan sino que le encantan…(con tomate, eso sí).

Lámina de #Talentina "Dame la oportunidad de probar cosas nuevas"

Nuestro cerebro tiende a establecer CREENCIAS a partir de experiencias particulares considerándolas como certezas, aún a riesgo de equivocarnos…

El proceso es el siguiente:

1.       Tenemos una experiencia intensa que puede ser o no repetida.

2.       A raíz de esa experiencia sacamos unas conclusiones.

3.       A partir de esas conclusiones generalizamos, pensamos que siempre va a ser así.

4.       Lo tomamos como una certeza.

Nuestras creencias condicionan nuestra interpretación de la realidad y nuestras acciones de una manera increíble.

Todos tenemos creencias y es a partir de ellas que actuamos absolutamente convencidos de que son grandes VERDADES. Si yo establezco en mi cerebro como creencia, a partir de una primera experiencia terrible, que mi hija odia las judías verdes no volveré a dárselas porque antes de darle la oportunidad de volver a probarlas ya estaré presuponiendo que las va a rechazar de pleno otra vez…. También puede darse el caso de que yo “deteste” las judías verdes y presuponga que a mi hija le ocurrirá lo mismo… o de que cualquier actividad (patinar, pintar, cantar, etc.) se me dé fatal o me parezca muy difícil y ni siquiera le dé a mis hijos la posibilidad de probarlas…

¿A cuántas cosas podemos aplicar este esquema? ¿Y de cuántas oportunidades privamos a nuestros hijos por ello?

Ahí es donde conviene hacer una reflexión:

  • Revisar nuestras creencias de tanto en tanto ¿Qué cosas estamos dejando de hacer por ellas? ¿Cómo se podría cambiar eso? ¿Y si lo volvemos a intentar?
  • Atrevernos a presentarles cosas nuevas aunque a priori nos pueda parecer que las rechazarán… Estoy completamente  segura de que ¡¡nos sorprenderán!!
  • Recordad que no siempre el camino más fácil es el mejor, si les ofrecemos siempre a nuestros hijos lo que ya sabemos que les gusta (comida, dibujos, ropa, juegos, actividades, etc.) está claro que NO fallaremos pero estaremos dejando de ofrecerles tantas cosas… se estarán perdiendo tanto… que creo que merece la pena como mínimo hacer el esfuerzo de intentar cambiarlo.

Si te ha gustado este post ¡compártelo!

Comparte y Disfruta:

Bienvenidos al mundo de Talentina

Desarrollo del Talento comienza una nueva etapa. Y es que hoy os quiero presentar a TALENTINA, una niña optimista por naturaleza que representa el talento, las ganas, la ilusión, la fuerza, el entusiasmo y sobre todo el esfuerzo y el empeño en superarse día a día y es que si queremos crecer, avanzar y mejorar y nos ponemos a ello ¡todos podemos lograrlo!

bienvenidosamimundoBLOG

¡Hola a todos!
Soy Talentina, tengo 5 añitos, dicen que aún soy pequeña pero yo me siento ¡¡GRANDE!! hay tantas cosas que me gustaría aprender que el día se me hace muy cortito… quiero compartir con vosotros mis AVENTURAS, mis DESCUBRIMIENTOS, mis SUEÑOS, también mis problemas y todas aquellas cosas que no comprendo del MUNDO adulto…

¿Queréis acompañarme?

 Si te ha gustado este post ¡compártelo!

Comparte y Disfruta:

8 recursos para educar niños felices


Cada uno de nosotros tenemos una predisposición innata o natural a ser más optimistas o más pesimistas. Sin embargo, esta predisposición no es inalterable… Se puede entrenar el pensamiento positivo, se puede entrenar el poner el foco en las soluciones, en las oportunidades y en lado bueno de las cosas; en vez de en los problemas, en las dificultades y en los inconvenientes.

Según los expertos los factores externos sólo predicen un 10% de nuestra felicidad a largo plazo, el otro 90% depende de cómo nosotros nos enfrentamos a esos factores externos, y ahí es donde podemos intervenir los padres, para hacer que nuestros hijos tengan recursos suficientes para enfrentarse a la vida “en positivo”.  En este sentido, os propongo algunas ideas/recursos, etc. para entrenar este pensamiento positivo en nuestros peques:

Talentina y el pensamiento positivo

  1. ¡Hoy hace un día maravilloso! Me encanta despertar a mis chiquitines de esta forma, da igual que llueva, que truene, que haya dormido poco o nada… Me gusta que sea la primera frase que escuchan en el día porque solamente por tener la oportunidad de vivirlo ya lo es… quizás ahora que son tan pequeños no le den importancia a esta frase pero estoy convencida de que con el tiempo esa manera de ver el nuevo día irá dejando un poso en ellos que les invitará a pensar que así es, que cada día, por el simplemente de serlo, ya es MARAVILLOSO.
  2. Valorar: mientras vamos en el coche de camino al cole me gusta recordarles la SUERTE tan grande que tienen de poder ir al cole o a la guarde a jugar, a aprender muchas cosas, a estar con sus amiguitos, etc. Mi niña que tiene 4 años se sorprende muchísimo cuando le digo que no todos los niños pueden hacerlo… muchos tienen que andar kilómetros a pie para poder ir al cole y nosotros en unos minutos en el coche llegamos a clase…Enseñarles a apreciar lo que tienen, a valorarlo, y a que se den cuenta de su suerte es la mejor vacuna contra el egoísmo…
  3. Disfrutar de cada instante y enseñarles que la VIDA se compone de MOMENTOS y no de cosas…. reírnos con ellos, jugar, cantar canciones… saborear y exprimir cada minuto del día intentando que no padezcan nuestro “estrés” y nuestras prisas.
  4. Dar gracias: al final del día dedicamos siempre unos minutos a hacer un repaso de lo que nos ha pasado y sobre todo nos fijamos en las cosas buenas y damos las gracias por ellas. Siempre, todos los días, hay cosas buenas…sólo debemos fijarnos bien y poner el foco en ellas en vez de en las cosas que no han sido tan agradables… VALORAR y AGRADECER están directamente vinculados con el sentido positivo de la vida ¿por qué no practicarlo entonces desde pequeños?
  5. Implicarles desde pequeños en actividades solidarias. Que vean que el mundo no siempre es color de rosa pero que siempre se puede hacer algo para cambiarlo… Está demostrado que ayudar a personas de nuestro entorno (familiares, amigos, compañeros, etc.) genera satisfacción y sensación de felicidad.
  6. Animarles y ayudarles a cultivar sus propios proyectos, sus sueños, aquello que les gusta hacer… es muy importante dejarles tiempo y espacio para sus hobbies, para que hagan aquello que de verdad les llena…
  7. Intentad habladles siempre en positivo, usando más el SÍ que el NO, poniendo el ACENTO EN LO QUE HAY QUE HACER en vez de en lo que hay que evitar… Eso hará que a la larga ellos también lo hagan…
  8. Por último, pero no menos importante:
  • Recordad que el cariño y el amor son la base de cualquier aprendizaje
  • Dadles mucha confianza en ellos mismos, que sepan que si quieren y se esfuerzan siempre PUEDEN
  • Y no olvidar que nosotros somos su mejor referencia, si queremos que tengan un sentido positivo de la vida deberemos empezar por encontrarlo y practicarlo nosotros mismos.

Si tratamos de establecer estos hábitos en los niños desde que son pequeños estoy segura de que serán más felices ¿Y a ti? ¿Qué otros hábitos se te ocurren para contagiar a nuestros peques del espíritu positivo de la vida?

Si te ha gustado el post ¡compártelo!

Comparte y Disfruta:

Educación emocional: 6 actividades para despertar la conciencia emocional en los niños


Identificar, conocer y poner nombre a las emociones es el primer paso que los niños necesitan dar hacia una educación emocional. Más adelante podrán empezar a regularlas y a controlarlas pero el primer paso es, sin duda, conocerlas y entender que todos las tenemos, unos las exteriorizamos de una manera y otros de otra, pero son una parte fundamental de nuestra vida.

Cómo despertar la conciencia emocional en los niños

Para llevar adelante esta tarea os quiero proponer 6 actividades que pueden ayudaros a trabajar esta primera fase de educación emocional en casa mientras os divertís con vuestros peques. No olvidéis que la mejor forma de aprender, siempre, es jugando y divirtiéndonos:

¡VAMOS A DIBUJAR CARAS!

Le proponemos al niñ@ dibujar expresiones faciales de las emociones básicas:

  • Alegría
  • Tristeza
  • Miedo
  • Rabia
  • Sorpresa
  • Vergüenza

Se trata de dibujar en una hoja unas caras que reflejen las distintas emociones. Antes de empezar a dibujar podemos aprovechar a hablar de qué se siente cuando nos sentimos de esa manera (con miedo, o rabia, alegres o tristes…). Nos servirá también para pensar cómo ponemos la cara cuando sentimos esas emociones (la postura de la boca, de los ojos, si hay o no lágrimas, rojez en las mejillas, etc…)… Le podemos hacer preguntas para que él llegue a sus conclusiones y luego lo plasme en el papel. Una vez hechos los dibujos el niñ@ puede enseñárselos a otras personas para ver si identifican las distintas emociones en las caras.

Este juego nos servirá para hablar de las emociones con el niño, para que aprenda a diferenciarlas, a ponerles nombres y para que empiece a entender que todas las personas sentimos esas emociones en algún momento.

¿Y TÚ? ¿CÓMO TE SENTIRÍAS?

Le proponemos distintas situaciones y el niño deberá decir cómo se sentiría en esa situación o cómo se sentirá la persona que la viva:

  • La profe te dice lo bien que has hecho una actividad delante de toda la clase
  • Te peleas con un amiguito
  • Vas en bici y te caes
  • Tu abuela/o te va a buscar al cole
  • Otro niño te quita tu balón
  • No puedes ir de excursión porque te has puesto enfermo
  • Podéis añadir todas las situaciones que se os ocurran!!

MINICUENTO INFANTIL:

Planteamos una situación (un minicuento) que dé lugar a hablar de las emociones y al debate. Distanciarse de las historias siempre les ayuda a comprender mejor las situaciones y a ponerse en el lugar de otras personas:

  • Ejemplo: están todos los niños jugando en el recreo a la zapatilla por detrás, de pronto llega otro niño (Jorge) y los demás niños no le dejan jugar porque dicen que ya son muchos. Le dicen que se vaya a otro sitio, que no puede jugar…
  • ¿Cómo se sentirá Jorge?
  • ¿Cuál será su expresión?
  • ¿Cómo se sentirán los demás niños?
  • Otro ejemplo: en una carrera vamos ganando y en el último momento nos caemos. ¿Cómo nos sentiremos? ¿Y si quedamos el último?

Poniendo COLOR y FORMA a la EMOCIÓN:

¡Jugamos a ponerle colores y características a las emociones!

  • ¿De qué color te imaginas la rabia? ¿a qué huele? ¿a qué sabe? ¿cómo es su textura? ¿y su forma?
  • ¿Y la tristeza?
  • ¿La alegría?
  • ¿Y el miedo? ¿La sorpresa?
  • Dejemos volar nuestra imaginación y echémonos unas risas con ellos…todo puede valer…  después, manos a la obra y ¡a dibujarlas!… a ver qué es lo que sale…

EL ESCONDITE DE LAS EMOCIONES:

Les planteamos diversas expresiones y jugamos a descubrir qué emoción se puede esconder detrás:

  • Lo he pasado genial, nunca olvidaré este día
  • ¡Hala! ¿Cómo no se me había ocurrido antes?
  • Siento mucho haberte hecho daño
  • ¡No voy a jugar más con él!
  • ¡Qué daño!
  • Pobre niño, me da pena
  • ¡Socorro! ¡Ayuda!
  • Y todas aquellas expresiones que se os ocurran para contextualizar las emociones…

¿CÓMO REACCIONA CADA PERSONA?

¿Qué haces cuando sientes estas emociones? ¿cómo reaccionas? Es importante reflexionar sobre ésto con el niño para que se dé cuenta de que ante una misma emoción cada uno puede tener reacciones distintas. En esta primera fase no se trata de juzgarlas, simplemente de entender que cada persona reacciona de una manera… Para ejemplificarlo podemos hacerles ver que nosotros reaccionamos de manera distinta a como ellos lo hacen o poner el ejemplo de otras personas cercanas:

  • Mucha alegría: saltar, reír, contarlo a otros, etc.
  • Tristeza: llorar, contárselo a papá o mamá, quedarse solo, estar pensativo, coger mi peluche preferido, etc.
  • Sorpresa: comunicárselo a los demás, quedarse quieto, saltar, poner las manos en la cabeza, etc.…
  • Miedo: huir, llorar, correr, gritar, quedarse inmóvil, etc.
  • Rabia: gritar, insultar, pegar, contenerse, ir a un rincón sólo hasta que se me pase, contárselo a la profe o a los papis, etc.

Espero que estos juegos os sirvan de ayuda. Si te ha gustado el post ¡compártelo!

Comparte y Disfruta:

Cómo ayudar a nuestros hijos a sacar lo mejor de sí mismos


Hoy quería compartir con vosotros una reflexión que llevo haciéndome algún tiempo: ¿Cuántos son los condicionantes sociales que limitan nuestra conducta? ¿Cuántos factores externos no nos dejan “brillar” y sacar lo mejor de nosotros? ¿Cómo podemos ayudar a nuestros hij@s a que estos condicionantes no les influyan de manera tan decisiva?

El secreto está en superarnos a nosotros mismos

Hace poco leía un artículo en el País, que os recomiendo leer, y que me llamó poderosamente la atención. En él se explicaba cómo un experimento con jóvenes estudiantes de Estados Unidos demostró que ante una pregunta concreta cuya respuesta era en principio muy “obvia” los alumnos contestaban de manera equivocada, aun sabiendo la respuesta correcta, sólo para no llevar la contraria al grupo, para no sobresalir y no destacar dentro de él.

Este experimento demostró la capacidad que tiene la presión social de anular o inhibir el talento. Los alumnos preferían hacerlo mal pero formar parte de ese grupo, antes que hacerlo bien pero quedarse al margen o arriesgarse a sentir el rechazo del resto.

Y es que, para muchos, la presión social sigue constituyendo una barrera difícil de sortear por no decir imposible. Muchas veces, de forma inconsciente, tal y como dice el artículo que os menciono, TEMEMOS “llamar la atención en exceso- e incluso triunfar- por miedo a que nuestras virtudes y nuestros logros ofendan a los demás… “

Y yo me pregunto ¿En qué clase de sociedad vivimos en la que se tiene miedo, no ya a equivocarse (que eso daría para otro post) sino a hacerlo bien, a destacar por encima de los demás positivamente?

Quizás detrás de esto se encuentra el miedo al rechazo… pero ¿por qué genera rechazo cuando debería ser causa de admiración?….

El artículo habla de la “envidia” como un mal que nos impide alegrarnos de las alegrías ajenas porque no hacen sino poner de manifiesto nuestras propias “carencias”… y que hace que cuando alguien destaca en algo en vez de alegrarnos, aplaudirle, elogiarle y admirarle… nos dediquemos a apartarle, criticarle y excluirle del grupo.

¿Qué podemos hacer para cambiar esto? ¿Cómo hacer que este patrón de comportamiento desaparezca? No podemos cambiar el mundo, pero sí nuestra pequeña parcela… ¿Y cómo?… Pues enseñando a nuestros hijos desde pequeños a:

  • Creer en sí mismos y a tener confianza en su criterio, en su intuición, que aprendan a escuchar su voz interior para ser realmente ellos mismos. Reforzar en ellos el pensamiento propio, aun por encima del de la colectividad, porque sólo así encontrarán su propio camino y conseguirán dejar salir su propio talento… Muchas veces la “intuición” sí es buena consejera…. Hagamos caso de lo que sentimos, de lo que somos, de lo que llevamos dentro… intentando dejar de lado los prejuicios y los “qué dirán”.
  • Desechar el pensamiento destructivo  (el rechazo, la crítica, la censura, la exclusión, etc.) porque destruyen al otro pero además también nos destruye a nosotros mismos, simplemente porque no nos hará sentirnos bien, no nos ayudará a crecer como personas, a mejorar ni a aprender cosas nuevas de otros…
  • Potenciar y “practicar” con ellos el pensamiento constructivo, el aplauso, el elogio, la admiración, etc. Poner siempre el “foco” en lo bueno de las personas. Esta actitud nos hará aprender del comportamiento ajeno y nos empujará a querer mejorar y crecer como personas y a querer cultivar aquello que admiramos del otro, a “elevarnos por encima de nuestras limitaciones” y aprender cosas todos los días.
  • No dejarse arrastrar ni influir en exceso por “los grupos” o no hasta el punto de no ser nosotros mismos porque, a fin de cuentas, un grupo en el que no podamos expresar nuestra opinión y nuestro criterio con confianza y libertad es un grupo que nos encorseta y nos limita… Será además un grupo que nos arrastre donde vaya la mayoría pero que no nos permita “brillar” con luz propia.

¿Os imagináis que todos los padres lográramos transmitir esto a nuestros hijos? Conseguiríamos, en primer lugar, que fueran más felices y conseguiríamos, al fin, vivir en una sociedad en la que cada uno pudiera dar lo mejor de sí mismo y “brillar” con luz propia, sin miedo al rechazo, a las críticas y a las envidias.

El reto es importante, y no digo que sea fácil, pero comienza en cada familia…

Os dejo para terminar con un fragmento de la película “El Club de Los Poetas Muertos” que tiene mucho que ver con este tema. Nos habla de la importancia de encontrar tu propio camino “Camina a tu aire”. Espero que lo disfrutéis 🙂

Si te ha gustado este artículo ¡compártelo!

Embedly Powered

Embedly Powered

Comparte y Disfruta:

Cocinar con los niños: receta de crepes o frixuelos


Para este fin de semana os propongo pasar un buen rato cocinando con nuestros peques.

Y como en mi tierra, Asturias, son muy típicos los frixuelos o crepes (como se conocen popularmente) ahora en carnaval, os voy a dejar una receta muy fácil de hacer para que os salgan deliciosos…  Y es que digo yo, ¿habrá algún niño al que no le gusten?

Antes de nada, es muy importante el ritual: lavarnos todos muy bien las manitas para poder así manipular los ingredientes sin miedo… que los niños se acostumbren a hacerlo siempre. Después, yo siempre les pongo su delantal (cada peque tiene el suyo) y su gorrito de cocinero… parece una tontería pero si hacemos las cosas un poco más divertidas, además de fascinarles, ¡¡les harán sentirse importantes!!

Receta de crepes o frixuelos

También es necesario preparar las cosas de tal manera que los niños puedan realmente cocinar, revolver, tocar, oler, echar, amasar, etc…Que sientan que realmente ellos participan en el proceso porque si no se aburrirán y no tendrá ningún sentido tenerlos ahí…

Así que si cocinas con niños, déjales hacer, no pasa nada si salpican o si no lo hacen todo a la perfección, por encima de todo está: PASAR UN BUEN RATO JUNTOS. Además es un buen momento para que experimenten con nuevas texturas, sabores, aromas, etc… y  para enseñarles cosas nuevas sobre los alimentos.

Siguiente paso: sacamos los ingredientes, y podemos aprovechar a explicarles o hablarles sobre cada uno de ellos, las cosas que se os vayan ocurriendo sobre los alimentos, las cantidades, etc. En este caso, vamos a necesitar (para hacer unos 8 frixuelos o crepes):

– 3 huevos

– 400 ml. de leche

– 180 gr. de harina

– 2 cucharadas de azúcar

– ralladura de limón (la receta original lleva un chorrito de anís dulce, aunque yo prefiero ponerle ralladura de limón y salen también deliciosos)

– un poquito de aceite o mantequilla

Se baten los huevos con una varilla (o mejor dicho, les dejamos que los batan ellos y después los acabamos de batir nosotros), agregamos el azúcar y volvemos a batir. Después añadimos la harina, poco a poco, para que no se formen muchos grumos y añadimos la leche y la ralladura de limón… Y les vamos explicando cada paso y dejándoles que intervengan en él… Si hay más de un niño: siempre TURNOS, para que ninguno se sienta de menos.

Si vemos que han quedado muchos grumos, siempre podemos pasarlo por la batidora en un momento para eliminarlos.

Una vez que ya tenemos la masa hecha, nos toca el turno a nosotr@s, así que podemos decirles: ¡ahora a jugar! que en un ratito estarán los creps hechos y nos sentaremos a merendar!… ¡ah! no os olvidéis de felicitarles por lo bien que lo han hecho y por lo mucho que os han ayudado ¡seguro que son los mejores pinches del mundo!.

Cogemos entonces una gotita de aceite y la repartimos por toda la sartén (podemos usar un poquito de papel de cocina para hacerlo, porque se necesita realmente muy poquita cantidad).

Cuando esté bien caliente el aceite echamos un poco de la masa que hemos preparado, la repartimos bien por toda la sartén, esperamos un par de minutos a que cuaje mientras vamos despegando los bordes con una espumadera y cuando ya esté cuajada le damos la vuelta al crep y lo dejamos otro minutito. Si os fijáis la masa no lleva mucha azúcar, la idea es sacarlo de la sartén al plato y espolvorear bastante azúcar por fuera del crep y luego enrollarlo…

Os dejo  aquí un vídeo para esta parte, porque una imagen a veces es verdad que vale más que mil palabras.

Como veis se trata de una receta muy fácil de hacer con los peques y que les encantará… Mis chiquis se estaban ya relamiendo antes de comerlos… Y además es un plan perfecto  para cualquier tarde que decidáis quedaros en casa..

Así nos quedaron a nosotros la última vez que los hicimos…  Aunque nosotros los solemos tomar sólo con azúcar por supuesto que les podéis añadir o rellenar con lo que queráis: fruta, chocolate, nata, sirope, etc…

¿Y vosotros? ¿Qué receta soléis hacer que enganche a vuestros peques?

Receta de crepes o frixuelos

Si te ha gustado la idea ¡compártela!

Comparte y Disfruta:

3 juegos para desarrollar la imaginación de los niños


Ahora que llega el fin de semana y tenemos más tiempo para disfrutar con nuestros hijos, os quiero proponer tres juegos que además de hacer que compartáis momentos mágicos con ell@s ,ayudarán a desarrollar su imaginación.

Talentina "Porque imaginar es vivir un poco más felices"

  • ¡VAMOS A INVENTAR UNA HISTORIA!
  1. Le diremos al niño 3 elementos muy dispares que se nos ocurran, por ejemplo: maleta, jirafa y anillo y tendremos que construir una historia con esos tres elementos. Empezaremos nosotros contando una parte y el niño deberá incorporar los otros dos elementos inventándose la continuación del cuento.
  2. No le pondremos límites a la imaginación, es decir, la historia no tiene por qué ser coherente ni tener sentido…. Puede ser lo más disparatada del mundo, porque precisamente se trata de dejar volar la imaginación…
  3. En función de la edad del niño podemos darle alguna idea para ayudarle pero debemos de procurar que sea él por sí mismo quien nos sorprenda con su historia.
  • SITUACIÓN IMAGINARIA:
  1. Le plantearemos al niñ@ una situación imaginaria que sea un poco disparatada… la que se os ocurra: imagínate que pudieras volar o imagínate que fueras invisible o que tuvieras 6 brazos, etc.
  2. Le pediremos que cierre los ojos y lo visualice durante un minuto…
  3. Ahora le haremos una serie de preguntas: qué cosas se te ocurriría hacer, cómo te sentirías, qué repercusión tendría esa situación en los demás, qué ventajas tendrías y qué inconvenientes, etc, etc…
  4. Podéis incorporar todas las preguntas que se os ocurran, el objetivo es conversar con nuestro hij@ durante un buen rato pasándonoslo bien a la vez que contribuimos a desarrollar su imaginación…
  • ¿JUGAMOS A DISFRAZARNOS?
  1. Tened siempre en casa un “cajón de sastre” con cosas para que se disfracen: pañuelos, gafas que ya no usáis, corbatas viejas, bañadores antiguos, lazos, collares de fantasía, batas y todo lo que se os ocurra… no os imagináis el juego que os va a dar…
  2. No es necesario que sea carnaval, cualquier día puede ser bueno para abrirles el cajón y simplemente… dejar que sean ellos mismos quienes empiecen a vestirse con los diferentes “cachivaches” o “trapos” que se vayan encontrando…
  3. Sólo una norma: dejarles disfrutar… y no intervenir en su juego más que si es necesario (para ayudarles a ponerse alguna prenda por ejemplo, etc….).

Sorprender al pequeño con variaciones de los juegos de siempre aumentará su nivel de entusiasmo y su nivel de atención y creará un ambiente óptimo para el aprendizaje.

Además compartir este tipo de momentos con ellos en los que la diversión y la risa están garantizados, reforzará los vínculos afectivos entre padres e hij@s.

Espero que os hayan gustado y que aprovechéis a ponerlo en práctica durante este fin de semana.

¿Te ha gustado el post? Si es así ¡compártelo!

Comparte y Disfruta:

16 recursos para motivar a los niños


La motivación según el diccionario es la preparación mental para ejecutar una acción con interés y diligencia.

Desde mi punto de vista constituye, sin ninguna duda, la clave del aprendizaje. Si nuestros hijos están motivados estarán predispuestos a aprender, a involucrarse en la tarea y a poner todo su empeño en lograr el objetivo.  De esta manera aprenderán las cosas de una manera mucho más fácil y natural.

Por ello, es fundamental trabajar la motivación desde casa para empujarles a desarrollar desde las tareas más cotidianas (recoger los juguetes, vestirse, lavarse, poner la mesa, ir al cole, hacer los deberes, etc…) hasta las más “extraordinarias” que les supongan un reto importante (aprender a montar en bici, a patinar, a nadar, a relacionarse con otros niños, etc.).

Talentina "No me riñas cuando lo hago mal, es cuando más te necesito"

Los padres tenemos mucho que ver en ello y hay muchas cosas que podemos aportarles. Os doy algunas “ideas prácticas” que aplico en mi día a día con ellos y que me funcionan:

1.-Contarles CUENTOS e historias es un recurso muy útil y pienso que uno de los más potentes para motivarles y provocarles ganas de hacer cosas… Si escogemos bien los cuentos que les contamos y los sabemos utilizar no os podéis hacer una idea de la influencia que tendrán en su comportamiento.

2.-Hacer de la IMAGINACIÓN nuestra aliada… si conseguimos distraer su atención con algo que les “enganche” les será mucho más fácil hacer lo que tienen que hacer. Puede ser por ejemplo inventarnos un personaje, y convertirnos así en un robot, en un mosquetero o en un detective que les requiera para algo – este recurso les sorprenderá y les hará cambiar el “chip”, porque jugando las cosas se hacen de otra manera. A la hora de utilizarlo es importante tener en cuenta la personalidad y los gustos del niño, si le gustan los caballeros, los piratas, los magos o los animales, etc… Cada niño es único y especial así que no hay una fórmula mágica que valga para tod@s.

3.- Contarles NUESTRAS VIVENCIAS PERSONALES… ¿Os habéis dado cuenta de que os escuchan de otra manera cuando les contáis cosas que os pasaban a vosotros de pequeños? Contar las cosas desde el corazón hará que les “llegue el mensaje” de otra manera y que no lo olviden tan fácilmente.

4.-Que nos vean siempre con ACTITUD POSITIVA, habladles de forma alegre, animada, cantando… que descubran que podemos disfrutar mucho haciendo las cosas cotidianas de la vida (lavarnos, peinarnos, vestirnos, etc..) y que depende de nosotros el hacerlas especiales. La ACTITUD, siempre, lo cambia todo!

5.-Crear NUEVOS HÉROES y nuevos modelos para nuestros hijos… hacer que tengan como referencia a personas que se esfuerzan y que luchan por conseguir sus objetivos…. Habladles de ellas siempre que tengáis ocasión, al ojear el periódico, al ver la tele, al encontraros en la calle con algún conocido, simplemente conversando… contadles lo que les costó llegar hasta ahí, el valor de su esfuerzo y de que en él está la recompensa, en la satisfacción del trabajo bien hecho y de la superación de uno mismo… que vean que ese tipo de personas son los verdaderos héroes de nuestra sociedad y que muchas veces son anónimos.

6.-Reconocer su esfuerzo, felicitarles cuando lo intentan y ponen todo de su parte para que salga bien y no sólo cuando el resultado es bueno… lo más importante es su ACTITUD para hacer las cosas… reforzar sus comportamientos positivos les animará a seguir intentándolo y, por tanto, a seguir mejorando… Recordad que su mayor motivación suele ser nuestro reconocimiento, nuestros aplausos, nuestros besos y abrazos…

7.-Explicarles EL POR QUÉ de las cosas, por qué tienen que hacerlas, cuando las entienden les es mucho más fácil razonar y decidirse a “colaborar”.

8.-INVOLUCRARLES en las decisiones… hacer que se sientan “cómplices” y partícipes de ellas, si ellos sienten que forman parte activa de la decisión de hacer algo, será muy fácil conseguir que la hagan…¿Habéis probado a pactar y decidir entre todos las normas que hay en casa?

9.-MENTALIZARLES de lo que tienen que hacer, es muy importante especialmente cuando se trata de algo que no les gusta… No es lo mismo que se vayan preparando y haciendo a la idea de que lo tienen que hacer a que les pille por sorpresa…

10.-Que haya COHERENCIA, que vean que nosotros también hacemos lo que les pedimos, que también cumplimos con nuestras obligaciones… No os olvidéis de que somos su mejor referencia.

11.-En el caso de tareas complejas es necesario MARCAR OBJETIVOS a corto plazo, plantearles RETOS: objetivos concretos y alcanzables para que sientan la satisfacción del logro… la motivación se retroalimenta a medida que vamos consiguiendo objetivos, y si es muy largo el proceso se podrán desanimar o hasta llegar a aburrir…

12.-Asegurarnos de que la actividad o la tarea que les proponemos es ADECUADA para él o ella. Si no están preparados para ejecutarla se sentirán frustrados al no conseguir resultados y se desmotivarán.

13.-Darles TIEMPO para que lleven a cabo la actividad propuesta… hagamos nuestro, el lema, “sin prisa pero sin pausa”…

14.- La MÚSICA, es cierto que “amansa a las fieras” jajaja… y han sido ya muchas las veces que me ha salvado de situaciones complicadas… la música conecta con nuestras emociones, nos transporta a otros lugares y nos hace “vibrar”… nos puede ser de mucha ayuda para cambiar su estado de ánimo (y el nuestro) en momentos de bloqueo.

15.-Muy importante, hacer que entiendan el ERROR como una OPORTUNIDAD para seguir mejorando y no como un fracaso. Explicarles que el proceso “normal” de aprendizaje de cualquier cosa es prueba-error, prueba-error, prueba-error… esa es la única manera de mejorar, aprender, crecer y lograr lo que nos proponemos. Si tenemos miedo a intentar las cosas jamás conseguiremos avanzar, así que es fundamental, y parte importante de nuestro papel como padres, hacerles entender esto y no castigar el error sino simplemente verlo como una etapa natural del aprendizaje.

16.-Hacer que se sientan importantes, únicos y especiales. DESTACAR a menudo sus cualidades, SUS VIRTUDES. Que sienta que confías en él o en ella para superar el reto propuesto y que ellos son los verdaderos “protagonistas” de la actividad.

¿Y a ti? ¿Qué otros recursos de motivación te han funcionado con tus hijos? Anímate a dejarme tus comentarios…

Si te ha gustado el artículo ¡Compártelo!

Comparte y Disfruta:

Las inteligencias múltiples de Gardner: todos podemos desarrollarlas

Las inteligencias múltiples de GardnerCuando yo era niña era habitual que en los colegios realizaran el test del coeficiente intelectual, supongo que todos lo recordaréis. Se trataba de un test basado fundamentalmente en competencias lingüísticas y matemáticas y determinaba la “inteligencia” de cada niñ@.

Aún recuerdo a nuestro tutor ir llamando a niño por niño para comunicarle el resultado y también recuerdo los comentarios en el recreo acerca de la puntuación de cada uno. Era como si de aquel número que saliera dependieran las oportunidades que ibas a tener en la vida y  la suerte que ibas a correr.

¿Estabas más cerca de ser muy inteligente -lo que conllevaría éxito en la vida- o te acercabas más a los baremos de los tontos que serían unos pobres infelices?… TRISTE MENSAJE pienso ahora, y además, con mucho “poder” en una edad en la que la personalidad de los niños se está formando y su autoestima depende en gran parte de lo que digan de ellos.

De manera intuitiva siempre pensé que la inteligencia no podía ser tan fácil de determinar. Bastaba observar cuánta gente con resultados excepcionales en este test, resultaba no tener muchas habilidades para relacionarse con los demás, para desenvolverse, para superar dificultades o resolver conflictos… y al contrario, cuánta gente con resultados no precisamente sobresalientes destacaban en ámbitos que nada tenían que ver con las matemáticas o la lengua (podía ser en el dibujo, en la música, en los deportes, en las habilidades sociales, etc.) y que por tanto no se medían.

En 1983 Howard Gardner, galardonado décadas más tarde con el Premio Príncipe de Asturias, nos hablaba en su libro de la teoría de las inteligencias múltiples: después de muchos años de investigación señalaba que existen muchos tipos de inteligencias o capacidades. Según su teoría TODOS tenemos todas, aunque de manera innata tenemos más desarrolladas unas que otras.

¿Cuáles son las inteligencias que describe Gardner?

  1. Lingüística-verbal
  2. Lógico-matemática
  3. Espacial
  4. Musical
  5. Corporal-kinestésica
  6. Intrapersonal- se refiere al conocimiento de uno mismo y los procesos relacionados: autoconfianza, automotivación
  7. Interpersonal – implica la capacidad de establecer relaciones con otras personas
  8. Naturalista

Además, recientemente ha indicado que hay dos tipos más de inteligencias en fase de estudio: la pedagógica y la espiritual.

No sé si efectivamente éstas son todas las inteligencias o si con el tiempo se irán añadiendo más a la lista, pero de lo que personalmente no tengo ninguna duda es de que Gardner estaba en lo cierto cuando hablaba de que no hay un solo tipo de inteligencia y de que todos tenemos todas, eso sí, unas más desarrolladas que otras.

Este cambio de concepción me parece fundamental por dos razones:

–          La primera, porque desecha el concepto de “listo, tonto” que nunca me gustó y que además no creo que exista.

–         La segunda, porque nos dice que todos podemos desarrollarlas… no son algo estático y fijo, una especie de don divino que tienes o no tienes “a ti te ha tocado esto y es lo que hay” sino que pueden evolucionar y desarrollarse y así, con trabajo y esfuerzo, podemos superarnos en todas ellas.

Los que me seguís sabéis que éste es el enfoque que me gusta transmitir a mis hijos: el trabajo y el esfuerzo son lo que nos permite avanzar y evolucionar.

Partiendo de esta teoría Gardner considera que el propósito de la escuela “debería de ser desarrollar todas las inteligencias y ayudar a las personas a alcanzar metas que sean apropiadas para la inteligencia que tengan más desarrollada”. Para ello recomienda atender a las diferencias individuales de los niños y tratar de individualizar el método de enseñanza y las evaluaciones.

Sin embargo, a pesar de que la teoría de Gardner es hoy ampliamente aceptada, el sistema educativo no ha sabido, al menos por ahora, trasladar este planteamiento a las aulas.

Se van dando pasos, claro que sí. En el cole de mi hija por ejemplo, en el primer trimestre de infantil nos dieron una charla sobre este tema para romper esquemas preconcebidos de los padres que venimos de la generación del “coeficiente intelectual”. No sé si sabrán o no llevarlo a la práctica pero al menos se van rompiendo muchas barreras.

Estoy convencida de que aunque falta mucho por hacer estamos asistiendo a un cambio de paradigma según el cual nuestr@ hij@ no podrá ser ya “etiquetado” como el listo o el tonto de la clase, sino que se tratará de destacar y de potenciar lo mejor que tenga.

Mientras el cambio en las escuelas se va gestando, los padres, desde casa, tenemos mucho que aportar. Nosotros sí que podemos brindarles esa educación personalizada que nos permita “descubrir” sus capacidades y potenciar aquello que despierta todo su interés.

¿Y para qué? pensaréis…

Para mantenerles motivados, una de las claves, a mi entender, del aprendizaje.

Os dejo con un vídeo de una entrevista al propio Gardner en el que explica muy bien su teoría y lo que ha supuesto. Espero que lo disfrutéis:

Embedly Powered

¿ Y tú? ¿Qué opinas sobre este tema? Déjame tus comentarios y si te ha gustado el artículo, ¡compártelo!
Comparte y Disfruta:
error: Content is protected !!